Más extraño que la ficciónEl viernes fue un día particularmente agotador. No tenía muchas ganas de estudiar en la tarde, solo pensaba en descansar.

Sin embargo, habían un par de tareas que me impedían disfrutar de un merecido descanso. Afortunadamente, todo termina a las 9 para posicionarme horizontal.

El fin de semana, me propuse alquilar algunas películas, la dosis sería, Nacho Libre de Jared Hess (2006), una película muy divertida, con muchas ocurrencias que al final terminé con un dolor abdominal de tanto reír.

Love Actually de Richar Curtis (2003), una comedia romántica, que apeló a mis sentimientos a través de otros personajes, que te hacen reflexionar sobre lo que todos andamos buscando a nuestra manera, el amor.

Por último, la que no podía faltar, una película que me hiciera pensar, reflexionar, apreciar su guión, con interesante actores, una nueva historia que ver. Más extraño que la ficción (Stranger than Fiction), dirigida por Mac Forster.

Es una historia sobre un pasivo y metódico cobrador de impuestos, quien lleva una vida solitaria, con una rutina disciplinada. Descubre que una voz, femenina en off, narra con precisos detalles lo que hace a diario, convirtiéndose en el personaje principal de una novela trágica.

Will FarrellEl personaje principal se llama Harold Crik, interpretado por Will Ferrell, famoso por el programa de televisión Saturday Night Live.

Quizás lo que llama más mi atención sobre él, es la transformación que sufre en sus interpretaciones, podría decirse que es un pasivo agresivo, con muchas pizcas de tragi-comico deprimente.

Tengo una tendencia por las películas sobre escritores, me parece que el drama del artista es un tema muy interesante de análisis. Agonías que las películas logran capturar. En está película, encontramos el retrato de una escritora(Emma Thompson), quien lucha contra su adicción a los cigarros y la tragedia. Reconocida por matar a sus héroes, en las novelas que escribe.

Hay varios puntos interesantes de la historia, desde mi particular punto de vista, la idea de que sea una mujer la que narra, es muy simbólico, en el sentido de que esa voz es quien conoce con detalles cada uno de los movimientos de su personaje, el cual ella manipula y disciplina. Esta voz, es quien determina su estilo de vida, quien le sorprende, detiene, cuando intenta seducir a otra mujer. Es decir, la voz de la madre.

Dustin Hoffman y Will FarrellLuego, tenemos un profesor universitario de literatura y filosofía (Dustin Hoffman), quien se convierte en el mediador, asesor, consejero del reprimido cobrador de impuestos.

El profesor, que estimula a la búsqueda de esa voz, quien ha narrado que Harold Crik debe morir. El personaje, logra conocer a su antagonista, quien determina su destino y le pide una explicación.

Además, encontramos a Ana, una sexy panadera (Maggie Gyllenhaal) que se convierte en la única razón de felicidad de Harold, por la cual no desea morir. Sin embargo, ella no es suficiente para que su instinto de depresión, permita que sea la voz de su narradora, quien decida cuál será su destino. A pesar de ser un hombre brillante y talentoso. Creo que esta situación, muchas veces no se aleja de la realidad.

La película es muy limpia, no tiene grandes tomas, ni es tan artística en cuanto a fotografía, pero utiliza una técnica descriptiva interesante, a través de imágenes digitales, que enumeran las acciones del personaje principal.

Hace un buen uso de los colores claros, que van en total sintonía con la emotividad del personaje. Utilizando colores neutros, sin vida, en la casa y lugares en donde el personaje principal se desenvuelve y colores más vivos en la casa de Ana, quien representa la alegría, gozo, felicidad de Harold.

El final, no se los voy a contar, solo hay que prestar atención en el reloj. Espero que puedan verla y escribir sobre su propia perspectiva de los personajes. No todos compartimos los mismos puntos de vista, creo que todos tenemos una forma, tan compleja y maravillosa de ver la vida.

Fotos: sonypicturesreleasing.es