Despedida de solteraEste fin de semana asistí a una despedida de soltera. Hace mucho tiempo que no asistía a este tipo de eventos, tampoco a reuniones “solo para mujeres”, pero volver a este tipo de situaciones me hace pensar en varios esquemas que tenemos las mujeres en sociedades como esta.

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Siempre he sido de las personas que por lo regular, les gusta decir lo que piensa, en directo, aunque con un filtro agudo. Esto, en varias ocasiones me ha representado problemas, pero hay quienes me lo agradecen. El punto es, que al estar sentada en una mesa con 20 mujeres, me doy cuenta de los paradigmas sociales que gobiernan la mente de la mujer guatemalteca.

Crecí en una familia humilde, un gran porcentaje de mis tios son analfabetas, otros no terminaron la primaria, algunas de mis primas terminaron su bachillerato. Soy la primera persona de mi familia en ingresar a la universidad y si todo marcha bien, seré la primera en graduarme de Comunicación.

La mayor parte de las familias de escasos recursos, educan a sus hijos con un pensamiento claro, los niños deben trabajar duro y alimentarse bien. Algunos corren la suerte de educarse. Mientras que las niñas deben hacer tareas de la casa, servir a sus hermanos y padre. Su máxima aspiración es casarse para tener hijos, atender al esposo y seguir el circulo (vicioso) aprendido en el seno familiar.

Para mi madre, yo sería una de esas niñas que tendrían la oportunidad de estudiar, porque ella no pudo. Pero, con el pasar del tiempo, la estructura mental/social, no le permitió romper con el circulo vicioso, así que en medio de las carencias y dificultades que todas las familia enfrentamos, me di cuenta que mi madre, quería heredarme el pensamiento de que la mujer debe quedarse en la casa, cuidar de los hijos y el estudio no es indispensable.

Por alguna razón, aún no descubro cuál, no soporté la idea de ser parte de ese esquema. Me creí diferente y quería llegar más lejos de lo que nadie se pudiera imaginar, claro, en nuestro universo estos grandes esfuerzos solo los conocemos nosotros, porque el resto, no puede percibir la lucha interna que enfrentamos para votar las estructuras en el inconsciente que no deja desarrollar nuestro potencial y romper con los paradigmas sociales, para poder superarnos a nosotros mismos.

Me he esforzado en reflexionar sobre la mujer en mi país, quizás aún no con bases teóricas y académicas, pero si con el proceso empírico y como sujeto dentro de la sociedad. No soy partidaria de muchas cosas que las mujeres hablan, por ejemplo: no considero que el machismo sea una cosa de hombres, creo que las mujeres también son responsables de que haya un gran número de hombres machistas, ya que en un país como el nuestro, la mayoría de hijos e hijas crecemos sin la figura paterna.

No creo que las mujeres son las únicas víctimas y vulnerables. Creo que el hombre también es vulnerable y puede ser violentado y abusado por una mujer. No creo que solo se debe cuidar de las niñas y protegerlas. Los niños también están expuestos a cualquier violación de sus derechos e integridad como seres humanos. No creo que solo el hombre debe pagar la cuenta, cuando se come en restaurantes, la mujer tiene la capacidad de hacerlo sentir también respaldado económicamente.

Y así, tengo muchas opiniones que no tratan de ser feministas (aunque tengo lecturas) y trato de no ser tampoco machista (a pesar de nuestro contexto), tan solo creo que es necesario que veamos las cosas desde otras perspectiva, porque en cuestiones de género ambos debemos respetar nuestro derechos como individuos.

Se preguntarán qué tiene esto que ver con una despedida de soltera, bueno, creo que mucho, porque cuando te expones a un grupo de mujeres en un contexto de matrimonio las mujeres tienen ideas que dan miedo. Conocer su estructura mental, cuando te preguntan ¿y tu, porque no tienes hijos?,¿para qué sigues estudiando?, ¿para qué una maestría, si ya estás casada?

Y así, un sin fin de preguntas, que en su estructura no hacen sentido, porque la mujer casada debe estar en su casa, atender a su marido, tener hijos y hablar de decoración de interiores. No de maestrías en España, de viajes al rededor del mundo con su pareja, de proyectos en conjunto profesionales ni aspectos que tengan que ver con la formación individual y de pareja que no implique dolor, sacrificio o sufrimiento.

imagen: nosotros2.com