zapatos cafésNo les ha sucedido que aveces, se encantan, fascinan o enamoran de posesiones que para muchos resultan absurdas. Bueno, debo decir que me sucede no con mucha frecuencia pero me sucede. Recuerdo que de niña tenía una muñeca que por más gastada y maltratada que se viera, no dejaba de ser mi favorita.

También tuve una almohada, que por más babeada que estuviera, no podía dormir sin ella, debajo de mi cabeza. Pero con el pasar del tiempo y cuando llegue a la adolescencia mi relación con las posesiones fue cambiando. Utilizaba el mismo bolsón, durante todo el año. El mismo pantalón de lona favorito. De alguna manera me identificaba con las cosas que usaba y no dejaba de hacerlo.

Hace tres años, andaba en busca de los “zapatos perfectos” los cuales me fueran útiles para combinar con todo tipo de colores, ropa formal e informal, que fueran cómodos y sobre todo, que pudiera correr con ellos sin problema. Para mi gran sorpresa, los encontré y lo mejor del caso en rebaja y durante tres años fueron mis aleados.

No crean que soy de las chicas que anda comprando zapatos todo el tiempo y a la última moda. No, no lo soy, en realidad, no me gustan las modas, me parece una perdida de dinero, y prefiero comprar ropa con la cual pueda expresar mi propio estilo, porque como le digo a mi hermana menor cuando no le convence algo: todo es cuestión de actitud.

Hoy, para sorpresa de muchos, que discutieron conmigo, sobre ellos, que me cuestionaban cuándo renunciaría a ellos, que por qué seguía poniéndomelos si tenía más opciones, he decidido renunciar a mi relación de tres años, con mis zapatos cafés. Durante este tiempo me sentí muy cómoda y complacida, pero es momento de un cambio.

Este tipo de rituales de renunciar a posesiones en lo personal es muy estimulante e inspirador. Porque también me recuerda que esto puede traducirse a las malas relaciones personales. Aveces nos acostumbramos a relaciones interpersonales, enfermizas que no son estimulantes ni gratificantes para uno. Y como mis zapatos cafés, llega el momento de tomar la decisión y hacer un cambio. ¿Les ha pasado?