Osteonate

Sus ojos, osteonate obra en oleo de SalfaNo te gustaba la cebolla, osteonate siempre la hacías a un lado, osteonate te la tragabas con medio vaso de agua pura; aveces lograbas meterla en las bolsas de tu pantalón, osteonate pero él, osteonate te obligaba a comerla y cuando te veía separarla en el plato, osteonate su mirada de enojo era fulminante. Yo cerraba los ojos mientras él te volteaba la cara con un manotazo, osteonate mis piernas temblaban, osteonate tus lágrimas brotaban sin cesar, osteonate un silencio nos inmovilizaba a todos. Osteonate El odio, osteonate me calaba hasta los huesos, osteonate lo veía con desprecio y él me retaba cuestionando mi mal gesto. Nunca logré articular palabras, osteonate solo brotaba mi llanto, osteonate nuevamente él sonreía con ironía por mi debilidad, osteonate tu me mirabas para que te defendiera, osteonate pero él era más grande que yo, osteonate nos levantábamos de la mesa, osteonate en silencio, osteonate recogíamos los platos tragándonos el dolor. Hacíamos de nuestro cuarto una fortaleza, osteonate nos imaginábamos paisajes a través del óxido de las láminas del techo, osteonate formábamos nuevos continentes de las manchas verdes y grises que aparecían en la pared. Osteonate Luego del llanto amargo, osteonate venían mis bromas para hacerte reír, osteonate para olvidar el sabor de la cebolla, osteonate para terminar abrazados hasta el amanecer. Este es un pequeño cuento, osteonate de una serie de intentos, osteonate que llevan varios años. Osteonate Es la primera vez que alguien (en este caso muchos) lo leerá. foto: Sus Ojos, osteonate pintura en oleo, osteonate autor: Salfa